LA ARTISTA GANÓ “ARTISTA REVELACIÓN DEL AÑO FEMENINO” Y SUMÓ NUEVOS HITOS EN LA 38.ª EDICIÓN DESDE MIAMI
Miami, FL (20 de febrero de 2026) - Anoche, Camila Fernández hizo historia en la 38.ª edición de Premio Lo Nuestro al ganar el premio a “Artista Revelación del Año Femenino”, marcando así el primer premio de su carrera artística y consolidando su identidad propia como artista, abriendo un nuevo capítulo en la historia de la dinastía Fernández.
En el marco de la 38.ª edición celebrada en el Kaseya Center de Miami, el anuncio oficial de Premio Lo Nuestro confirmó lo que su trayectoria venía construyendo: Camila Fernández era la ganadora de “Artista Revelación del Año Femenino”. La noticia, dada a conocer a través de los canales oficiales de la premiación, marcó un momento decisivo en su carrera. Hija de Alejandro Fernández y nieta del inolvidable Vicente Fernández, Camila creció dentro de una de las dinastías más influyentes de la música mexicana. Sin embargo, lo ocurrido anoche no fue simplemente una continuidad generacional: fue la afirmación de una voz que honra su herencia mientras traza un camino auténtico y contemporáneo.
Este reconocimiento no sólo validó su evolución artística; representó la consolidación de una intérprete que ha trabajado con disciplina, sensibilidad y profundo respeto por la tradición, posicionándose como una de las voces femeninas con mayor proyección dentro de la música mexicana actual.
Minutos después de conocerse la noticia, Camila compartió en sus historias de Instagram un momento profundamente conmovedor. Entre lágrimas de felicidad, agradeció a su público por acompañarla en el trayecto hacia su primer galardón.
“Este premio no es solo mío, es nuestro. Es de ustedes también. Gracias por estar conmigo en cada momento, en cada detalle desde que empezó mi carrera. No saben lo importante que es para mí ganar mi primer premio en la vida. Gracias por formar parte de esto. Los amo. Todo esto es para ustedes. Sin ustedes no hubiera sido posible. Gracias”
Sin producción, sin filtros — solo gratitud genuina. Un instante que reflejó la dimensión humana detrás de un logro largamente trabajado.
El apellido Fernández ha marcado la historia cultural de México durante generaciones. Anoche, volvió a resonar con fuerza desde una nueva perspectiva: la de una artista que inició oficialmente su propio legado.
Y este fue solo el comienzo.








